La ira
La ira abre el corazón a Satanás—Pero los que por cualquier supuesta provocación se sienten libres para ceder a la ira o al resentimiento, están abriendo el corazón a Satanás. La amargura y animosidad deben ser desterradas del alma si queremos estar en armonía con el cielo.—El Deseado de Todas las Gentes, 277 (1898). Siervos del pecado—“¿No sabéis que a Leer más…